Sunday, February 11, 2007

Un finde oxidado

 Un fin de semana… Que casi hubiese sido mejor hibernar. Para empezar, el viernes fuimos a la bolera Charlie, Gonzalo, Javi, Criss, Irene, Ugía, Carmen, Luis y yo. Yo no me explico cómo puedo jugar tan mal, ¡hasta el Ugía me ganó! Claro que la culpa es en parte de las bolas, que yo cogía las que menos pesaban y me costaba trabajo no irme detrás al tirarla (de hecho, me caí una vez de culo, no tiene ninguna gracia). Y eso sin ener en cuenta que por la mañana me despedí de la revista del tuto a lo Beigbeder (¿me cambiáis sin parar el artículo? Toma frase ofensiva), aunque eso fue una delicia.

 Después llego a Resolana (esa lejana tierra donde habitan mi padre, Lola y Zaida) y resulta que mi padre tiene tres congresos que preparar y que le va a dar el caos de trabajo (excusa que aprovecha para explotarme una hora como mecanógrafa, gratis y todo, ¡qué cara!). El caso, que le dije que si íbamos con las bicis al río y le llevó media hora cerrar la boca del asombro (siempre que me lo propone, tengo que “estudiar”, pero es que el cardiólogo me ha dicho que haga deporte…) para despu´ñes darse de chocazos porque no podía salir del despacho. Ni siquiera fuimos al cine; lo más lejos que llegamos fue a la Alameda, donde le saqué, como buena hija que soy, un pastel y tiré para el centro mientras él volvía al duro deber del erudito (por cierto que en el centro me compré unos zapatos…).

Total, que mis úncias esperanzas se encontraban en la salida del sábado por la noche con Kathi (María de canguro, qué puntería), hasta que tras cenar empecé a notar un dolor agudo por mi vía auditiva. ¿Por qué yo, oh cruel destino, y por qué en sábado? ¡Cuán des`piadados son los dioses con mi ser! ¿Habré acaso sobrepasado los límites de la cordura mortal y cometido hybris? Resumiendo, que no salí por el dolor, que, of course, my friends, había desaparecido misteriosamente a la mañana siguiente.

 Y todo esto sin apenas Internet por lo de mi padre, que encima me pedía que le corrigiese la grámatica inglesa, le señalé un fallo y estuvo declamando treinta años… Así no hay quien lea, amigos. Y, hablando de leer, terminé (ya iba siendo hora) Tierras de cristal, de Baricco y me encuentro en los inicios del reciente  Premio Planeta Pombo, La fortuna de Matilda Turpin.

 Espero que os haya ido mejor que a mí.

Posted by Julia G.C. at 22:19:42 | Permalink | No Comments »

Thursday, February 8, 2007

Apretando tuercas, un resumen de las últimas semanas

 Lamento la tardanza (si es que hay alguien ahí fuera), pero el vaje a Amsterdam y los exámenes me han tenido entretenida bastante tiempo.

 ¿Amsterdam? Un viaje perfecto, qué ciudad más bella… Además de ser un lugar donde los lazos de afinidad se estrechan, porque los turistas no paran de salvarse la vida unos a otros mutuamente, ante el constante riesgo que suponen las bicis y los tranvías (aunque hablando del tema, en Sevilla ya ha habido un par de accidentes por el carril bici; recordad, conductores, que las bicis tienen prioridad). Los canales, las casitas, el Red Light District, la zona de marcha (de nombre totalmente impronunciable), los últimos días con Bennedeta (que se fue en la mañana del 16 de enero, dos días después del regreso holandés, snif snif), el museo Van Gogh, los mercadillos, los pueblecitos en el campo, el camarero de Volendam (ay, Madeleine…), los coffeeshops (el pasaporte falso de Benne, utilizado por mí en incontables ocasiones, para lo que adoptaba un simpático acento italiano de mafiosilla sureña)… Un viaje inolvidable, en definitiva. Eso sí, mi cámara se llevó la peor parte, porque mientras comía algún desaprensivo desconocedor de mi trágica hisotira personal me abrió el bolso llevándose mi cartera, mi cámara y mi moral por unas horas.

 Y nada, a acostumbrarse otra vez a la rutina tras cinco días de diversión continua. Que si el tuto, Juan Diego, Carmen Montes, la academia… Aunque hay que mencionar el cumple de Criss, el sábado 20 de enero, celebrado con una barbacoa en casa de Irene, noche que más de uno que yo me sé no acaba de recordar. ¡Ahh! ¡Exámenes! ¿Ya? ¿Cómo? Esto es un engaño, nadie me dijo que segundo de Bachillerato fuese un curso de exámenes continuos. ¡Que me devuelvan mi dinero! O, mejor aún, que me devuelvan mi tiempo. Aún así, lo vamos consiguiendo poco a poco, avanzando hacia ese futuro utópico que es el verano, una meta imposible por la que luchamos día a día. ¡Ánimo, camaradas! Ayer mismo estaba al borde de un ataque de nervios y hoy, al salir de ese examen de Arte… Dios, el mundo se ha derretido a mi alrededor, todo ha perdido importancia, y yo he vuelto a respirar.

 Por lo demás, he dedicado mi tiempo libre a las salidas: El Atenea tan animado como siempre, de excursión a Catedral con María, Anna y Kathi (una noche internacional en todos los sentidos), el concierto de Marco (rapero tomareño muy escuchado entre algunos de mis amigos) en el Funclub (¡”menuda sangría”!, temazo el de “Bob y William”, aunque Kathi no entendía las letras y témome que David no estaba en condiciones de escuchar mucho…)… Ah, y algunas películas interesantes: “Fuerte Apache”, con Juan Diego (el actor…) y Lolita, sobre el cansancio de trabajar en un centro de menores; y la fabulosa “Babel”, una historia en cinco idiomas, cinco mundos que colisionan…

 Bueno, sólo me queda anunciar que (igual que el santo de Elvira Lindo, Antonio Muñoz Molina) voy ampliando mi obra, y esta semana he terminado de corregir un nuevo cuento: La metamorfosis de Eugea. Interesados pueden contactar conmigo vía mail y se lo mandaré encantada. Y, para que no os vayáis de vacío, ea, deberes: Investigad la etimología de la palabra…

 En fin, concluyo el post que no quiero parecer excesivamente intensa. Cada post, algo de chatarra que me quito de encima, a ver si doy con la clave.

Posted by Julia G.C. at 16:37:40 | Permalink | Comments (2)

Sunday, January 7, 2007

Tuercas y tornillos: Una búsqueda a través de la chatarra del mundo

          Bueno, señores, ya iba tocando escribir algo, que tengo el blog desde hace meses, pero nunca acabo de atreverme. ¿Por qué? Supongo que porque últimamente me he aficionado a blogear por ahí. Y también por retarme, a ver si tengo algo que  decirde verdad merezca la pena. Porque hablar, hablo mucho, pero ya sabéis eso de la calidad y la cantidad…

           Espero que los Reyes os hayan traído muchas cosas, amí sí desde luego. Entre otras cosas una nueva cámara que espero que tenga mejor suerte que sus antecesoras (estrellada contra el suelo de Notre Dame, lejos de su dueña, la pirmera; olvidada en una fría  parada de bus la segunda con el vídeo de mi padre contando su visita al urólogo… He husmeado por youtube por si eso, pero nada). Y un disco, “Se rompe o se baja”, de Vanexxa. No tenía ni papa de quién era, pero ahora miso la escucho la mar de a gusto. Os la recomiendo.

          En unos días me dispongo a partir a una ciudad de recurrente olor y vista: Amsterdam. Ya os contaré qué tal a mi regreso (si es que recuerdo algo del viaje…).

          Para terminar (no estoy muy en vena, como diría Holden), os explico el nombre del blog: Una vez mi hermana me regaló una tuerca. Supongo que por si alguna vez no encontraba alguna de las que suelo perder. El caso es que no hay manera de dar con un tornillo que dicen que se me cayó recién nacida y claro, por eso pasa lo que pasa. Así pues, me dispongo a usar métodoscientíficos que son la envidia de CSI, estrategias que no le sel ocurren a los Simuladores y en fin, a indagar por dónde andará ese tornillito mío. La cuestión es ¿una vez encontrado, querré atornillarlo? Quién sabe, a lo mejor lo dejo ahí con mi tuerca. Ya sabés, de repuesto…

Posted by Julia G.C. at 14:04:05 | Permalink | Comments (4)